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Zonificación Ambiental y los Usos del Suelo para la Cordillera del Bálsamo y zonas aledañas

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Descripción

La zonificación de la Cordillera del Bálsamo representa un modelo avanzado de ordenamiento ambiental preventivo, que integra hidrología, geología, ecología y derecho ambiental en un solo marco operativo. Al identificar que más del 61% del territorio combina alta recarga hídrica con alta susceptibilidad a deslizamientos, el instrumento envía una señal clara: la conservación del bosque y el cafetal bajo sombra no es una opción, sino una condición de seguridad nacional.

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Cordillera del Bálsamo
Zonificación Ambiental y los Usos del Suelo para la Cordillera del Bálsamo y zonas aledañas
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Directrices de Zonificación Ambiental y los Usos del Suelo para la Cordillera del Bálsamo y zonas aledañas
Anexo técnico de las directrices de zonificación para la cordillera del Bálsamo

1. Metodología: un enfoque técnico-jurídico basado en la ecología del paisaje y el ordenamiento ambiental

La actualización de las directrices para la zonificación ambiental de la Cordillera del Bálsamo y zonas aledañas se fundamenta en un enfoque técnico-jurídico multidisciplinario, alineado con los mandatos del Artículo 50 de la Ley del Medio Ambiente y su Reglamento General (Art. 71). La metodología se estructura en cuatro pilares interdependientes:

a) Diagnóstico territorial con enfoque de cuenca y paisaje

Se realizó una caracterización integral del territorio bajo la unidad de análisis de la cuenca hidrográfica, considerando:

  • La vocación natural del suelo
  • La distribución de la población
  • Las actividades económicas predominantes
  • El equilibrio entre asentamientos humanos y condiciones ambientales
  • El impacto acumulado de actividades antrópicas y fenómenos naturales

b) Análisis espacial con Sistemas de Información Geográfica (SIG)

El proceso se ejecutó en el software ArcGIS, mediante geoprocesos que permitieron:

  • Delimitar 26 unidades de zonificación ambiental homogéneas
  • Superponer capas de recarga hídrica, susceptibilidad a deslizamientos, cobertura vegetal y uso del suelo
  • Identificar zonas críticas por intersección de amenazas y fragilidad ecológica

c) Actualización normativa y legal

La zonificación actualiza y armoniza dos instrumentos previos:

  • Acuerdo Ministerial No. 124 (2013) — para zonas bajo 900 msnm
  • Decreto Ejecutivo No. 51 (2017)

Esto garantiza continuidad jurídica y coherencia técnica en la protección de una región estratégica.

d) Definición de lineamientos de actuación

Para cada unidad de zonificación, se establecieron categorías de uso:

  • Permitido
  • Permitido con restricción
  • No permitido

Estos lineamientos vinculan la capacidad de carga ecológica con la gestión del riesgo y la conservación de servicios ecosistémicos.

2. Información recopilada y fuentes de datos

La zonificación se sustenta en una base cartográfica robusta y actualizada, generada o validada por el MARN:

Categoría Fuentes de información
Topografía y geomorfología Modelo Digital de Elevación (LIDAR, 5 m resolución)
Cobertura y uso del suelo Mapas del MARN (2019), actualizados a 2023
Hidrología Mapa de recarga hídrica potencial (MARN, 2001)
Amenazas geológicas Mapas de susceptibilidad a deslizamientos y flujos de escombros (MARN)
Protección legal Áreas Naturales Protegidas (ANP), Reserva Forestal Cordillera El Bálsamo (Decreto Legislativo 432/1993)
Infraestructura y asentamientos Cartografía base del Centro Nacional de Registros (CNR)

Esta información permitió identificar no solo la condición actual del territorio, sino también su potencial de degradación bajo distintos escenarios de uso.

3. Criterios para la aplicación del procedimiento

3.1. Clasificación de zonas ambientales

La zonificación identifica dos categorías principales:

Zona ambiental Área (ha) % del territorio Características clave
Máxima protección 11,596.35 66.03% Bosques de cafetal con alta recarga hídrica, susceptibilidad a deslizamientos alta; bosque primario; farallones
Protección y restauración 2,167.65 12.34% Flujos de escombros, sistemas naturales de drenaje
Protección estricta 60.52 0.34% Áreas Naturales Protegidas con estatus legal

Nota: El 78.71% del territorio (13,824.52 ha) se encuentra bajo protección ambiental reforzada.

3.2. Matriz de usos del suelo por zona

Uso del suelo Área (ha) % Condiciones ambientales
Bosque de cafetal con recarga hídrica alta a muy alta 360.27 2.05% Alta productividad hídrica, baja pendiente
Bosque de cafetal + susceptibilidad alta a deslizamientos 10,788.28 61.42% Prioridad absoluta de conservación
Bosque primario 412.59 2.35% Biodiversidad nativa, conectividad ecológica
Farallones 35.21 0.20% Formaciones rocosas, escasa vegetación
Flujos de escombros / drenaje natural 2,167.64 12.34% Canales activos de lahares, no intervenibles

3.3. Criterios de actuación

En zonas de máxima protección:

  • Se prohíbe la conversión de cobertura arbórea (cafetal o bosque) a otros usos.
  • Se exige el mantenimiento de la cobertura de sombra en fincas cafetaleras.
  • Se prohíbe la construcción de infraestructura vial o residencial que fraccione corredores ecológicos.

En zonas de protección y restauración:

  • Se prohíbe cualquier tipo de obras de infraestructura que obstruyan los flujos naturales de escombros.
  • Se permite únicamente acciones de restauración ecológica o monitoreo científico.

4. Consideraciones para la interpretación

4.1. Carácter vinculante y jerarquía normativa

Las directrices son obligatorias para:

  • El Gobierno Central
  • Los municipios
  • Los órganos de planificación territorial

Cualquier permiso o regulación que implique riesgo ambiental debe sujetarse a estos lineamientos (Art. 50, Ley del Medio Ambiente).

4.2. Enfoque preventivo ante riesgos geológicos

La Cordillera del Bálsamo es una zona de alta peligrosidad volcánica y sísmica. Los flujos de escombros modelados son escenarios hipotéticos, pero cualquier proyecto en estas zonas debe:

  • Realizar modelación numérica específica con propiedades geotécnicas locales
  • Incluir estudios geomorfológicos y de paleodeslizamientos
  • Garantizar la libertad de los cauces naturales

4.3. Valor estratégico del cafetal bajo sombra

El documento reconoce explícitamente al bosque de cafetal como un agroecosistema de máxima protección, siempre que:

  • Mantenga su estructura arbórea
  • Contribuya a la recarga hídrica
  • Esté en zonas de alta pendiente y amenaza

Esto alinea la zonificación con el Protocolo de servicios ecosistémicos de los cafetales y el Manual de valoración de ecosistemas (2024).

4.4. Flexibilidad para proyectos de interés público

Los proyectos de administración pública que no estén expresamente permitidos pueden someterse a evaluación ambiental, siempre que estén debidamente justificados técnicamente y no generen nuevos riesgos.

La Zonificación Ambiental y los Usos del Suelo (ZAUS) para la Cordillera del Bálsamo, establecida mediante el Decreto Ejecutivo No. 58 (2024), se erige como un instrumento de ordenamiento ambiental de carácter vinculante, cuyo fundamento técnico no se limita a la ecología del paisaje o la recarga hídrica, sino que se sustenta en un análisis integral de peligros geológicos y sísmicos. Este enfoque preventivo responde a la condición estructural de la Cordillera como una formación volcánica activa, emplazada en el borde sur de la Fosa Tectónica Central, zona de alta sismicidad y reiterados eventos de deslizamiento catastrófico (como el de Las Colinas en 1998 y 2001).

En este contexto, el Informe Final de Sismología, junto con los estudios geotécnicos y de modelación de estabilidad, constituye la base científica que justifica la delimitación de zonas de “máxima protección” y “protección y restauración”, al demostrar que ciertos sectores presentan una alta susceptibilidad a movimientos en masa bajo escenarios sísmicos recurrentes.

Metodología aplicada: un enfoque multidisciplinario de riesgo integral

El análisis sismológico y geotécnico se desarrolló mediante una metodología integrada que combina:

  • Caracterización geológica detallada: identificación de unidades litológicas (piroclastitas, epiclastitas, tobas, paleosuelos) y estructuras tectónicas (fallas N-S y E-O) que controlan la estabilidad del terreno.
  • Investigaciones de campo: 12 sondeos geotécnicos (BAL-1 a BAL-12) con recuperación de testigos, ensayos SPT y down-hole para definir propiedades mecánicas in situ.
  • Ensayos de laboratorio: pruebas triaxiales y de corte directo en muestras alteradas e inalteradas, que permitieron estimar cohesión y ángulo de fricción en distintos niveles estratigráficos.
  • Modelación sísmica: análisis de amplificación local del suelo mediante registros acelerométricos (estación de Santa Tecla) y cálculo de movimientos sísmicos de diseño.
  • Retro-análisis del deslizamiento de Las Colinas: calibración del modelo geotécnico con las condiciones reales de la falla.
  • Simulación numérica de estabilidad y expansión: modelación del comportamiento de la ladera bajo escenarios sísmicos extremos para definir zonas de amenaza.

Información recopilada y hallazgos críticos

a. Caracterización geotécnica del subsuelo

Los ensayos de laboratorio (Anexo 1.1) revelaron una alta variabilidad de las propiedades mecánicas en función del tipo de material:

Litología Ángulo de fricción (φ) Cohesión (c) Comportamiento
Piroclastitas (cenizas) 9.9° – 29.3° 6 – 200 kPa Altamente variable; niveles finos arcillosos con baja resistencia
Epiclastitas 26.3° – 45.0° 50 – 200 kPa Mejor comportamiento, pero con estratos críticos
Tobas No ensayadas Formación basal competente
Paleosuelos Baja Muy baja Planos potenciales de deslizamiento

Críticamente, se identificó un estrato arcilloso plástico de ~1.5 m de espesor en el sondeo BAL-1, que coincide con el plano principal de deslizamiento observado en campo, con una inclinación de ~17° hacia el norte.

b. Análisis sísmico y de amenaza

  • Los registros acelerométricos de Santa Tecla muestran picos de aceleración superiores a 0.4 g, confirmando la severidad de los eventos sísmicos.
  • La amplificación local del suelo está centrada en 1 Hz, con factores superiores a 4, aumentando significativamente la carga sísmica.
  • La modelación numérica identificó cuatro niveles de amenaza:
    • Deslizamientos superficiales y flujos de lodo pequeños
    • Deslizamientos de mediano volumen
    • Deslizamientos de gran volumen con transformación en flujos de escombros (como Las Colinas)
    • Riesgo residual por expansión del material

Criterios para la aplicación del procedimiento establecido en la ZAUS

Los hallazgos geotécnicos y sísmológicos se traducen directamente en criterios normativos dentro de la ZAUS:

  • Prohibición absoluta de urbanización en zonas con:
    • Pendientes mayores a 30°
    • Presencia de planos de debilidad (paleosuelos arcillosos)
    • Amplificación sísmica mayor a 4
    • Historial de deslizamientos
  • Restricción de infraestructura vial que pueda:
    • Cortar la base de taludes
    • Modificar el régimen de drenaje
    • Fraccionar corredores ecológicos
  • Obligatoriedad de estudios geotécnicos específicos para cualquier proyecto en zonas de “protección y restauración”.
  • Diseño de obras de mitigación basado en parámetros geotécnicos calibrados.

Consideraciones para la interpretación

  • La amenaza es dinámica: cualquier cambio en el uso del suelo puede disminuir el factor de seguridad.
  • No existe riesgo cero: la única forma de eliminarlo es no intervenir en zonas críticas.
  • Los cafetales estabilizan laderas: reducen infiltración excesiva y fortalecen la estructura del suelo.
  • Actualización continua: la ZAUS debe actualizarse con nuevos estudios sísmicos y geotécnicos.


La ZAUS para la Cordillera del Bálsamo representa un modelo de ordenamiento territorial preventivo, donde la geología y la sismología constituyen el núcleo normativo. Al vincular los hallazgos del Informe Final de Sismología y los ensayos de laboratorio con los lineamientos de uso del suelo, el Decreto 58 establece una barrera técnica y legal contra la expansión urbana en zonas de alto riesgo, protegiendo simultáneamente los servicios ecosistémicos y la seguridad de la población.