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Programa de Restauración de Ecosistemas y Paisajes Productivos

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Descripción

El Programa de Restauración de Ecosistemas y Paisajes Productivos (PREPP) 2024 constituye un instrumento estratégico del Estado de El Salvador para impulsar la recuperación ecológica, la resiliencia climática y la sostenibilidad de los medios de vida rurales. Diseñado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el PREPP responde a los crecientes desafíos ambientales del país —entre ellos la deforestación, la degradación de suelos, la pérdida de biodiversidad y la inseguridad hídrica— mediante un enfoque territorial, técnico y participativo. Basado en evidencia geoespacial y alineado con compromisos nacionales e internacionales, el Programa identifica de forma objetiva las zonas prioritarias para la restauración ecológica y productiva, promoviendo intervenciones que integran la conservación de la naturaleza con el desarrollo socioeconómico local.

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Programa de Restauración de Ecosistemas Naturales y Paisajes Productivos
El Programa de Restauración de Ecosistemas y Paisajes Productivos (PREPP) 2024 constituye un instrumento estratégico para impulsar la recuperación ecológica, la resiliencia climática y la sostenibilidad de los medios de vida rurales. Diseñado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

El PREPP no se limita a una lista de acciones técnicas, sino que constituye un marco estratégico nacional para la restauración de ecosistemas y paisajes productivos, alineado con los principios de la ganancia neta de biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria e hídrica.

La metodología se estructura en dos fases complementarias:

  1. Fase técnica-geoespacial: Se basa en el análisis y cruce de capas de información georreferenciada mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG). Este análisis permite identificar, de forma objetiva y reproducible, las zonas del territorio con mayor necesidad y potencial para la restauración.
  2. Fase participativa y de gobernanza: Involucra a actores clave (comunidades locales, gobiernos municipales, sector privado, ONGs) en la validación de los resultados técnicos, la definición de prioridades locales y la co-construcción de planes de acción. Esta fase asegura que las intervenciones sean socialmente aceptadas, culturalmente pertinentes y económicamente viables.

El proceso se enmarca en la “Ruta de la Restauración”, una secuencia lógica que guía desde la identificación de áreas prioritarias hasta el monitoreo, reporte y verificación (MRV) de los resultados.

La priorización se sustenta en la integración de cinco atributos biofísicos y de gestión del paisaje, cada uno respaldado por fuentes de información oficiales o científicas:

Atributo Fuente de información Descripción
1. Análisis Morfológico del Patrón Espacial (MSPA) Mapas de cobertura arbórea (TTC) Identifica los núcleos forestales, sus bordes, islas, perforaciones y conectores. Permite evaluar la fragmentación del paisaje y la conectividad ecológica.
2. Categorías de gestión y/o protección legal Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), zonas de amortiguamiento, reservas privadas Reconoce las áreas con algún grado de protección formal, que deben ser conservadas y potencialmente ampliadas.
3. Cobertura de Árboles Tropicales (TTC) Mapas de cobertura arbórea a nivel global (Global Forest Watch) Cuantifica la densidad y extensión de la cobertura arbórea, un indicador directo de la salud del ecosistema.
4. Riesgo de erosión Mapa Digital de Suelos - CENTA Evalúa la susceptibilidad del suelo a la pérdida por acción del agua y el viento, un factor crítico para la sostenibilidad de la producción y la calidad del agua.
5. Riesgo de degradación Mapa Digital de Suelos - CENTA Estima la presión antrópica (agricultura intensiva, pastoreo, urbanización) que amenaza la integridad de los ecosistemas.

Estos cinco componentes fueron normalizados a una escala común de 1 a 4 (donde 1 = baja prioridad y 4 = muy alta prioridad) para permitir su combinación matemática.

La priorización se materializa en el Índice de Priorización de Áreas a Restaurar (IPAR), una herramienta cuantitativa que sintetiza la información de los cinco atributos.

La interpretación del IPAR requiere un enfoque matizado y no debe tomarse como una receta automática. El documento destaca varias consideraciones clave:

  • Complementariedad con otros instrumentos:
    • Plan Nacional de Gestión Integral del Recurso Hídrico (PNGIRH)
    • Estrategias para la regeneración de servicios ecosistémicos
    • Planes de ordenamiento territorial municipal
    • El IPAR no sustituye el trabajo de campo. La selección final de sitios requiere línea base ecológica, análisis de tenencia y viabilidad social.
  • Enfoque en la conectividad y los servicios ecosistémicos:
    • Las áreas deben fortalecer corredores biológicos, ampliar áreas protegidas y mejorar la recarga hídrica a escala de cuenca.
  • Flexibilidad y adaptación local:
    • Las técnicas deben adaptarse a la realidad social, económica y cultural de las comunidades locales.
  • Visión de largo plazo:
    • La restauración es un proceso de décadas y requiere mecanismos permanentes de conservación.

El PREPP no propone un catálogo rígido de recetas, sino un conjunto de 20 técnicas de restauración consensuadas, resultado de un proceso técnico-participativo que involucró a especialistas del MARN, MAG, FIAES, PNUMA y PNUD entre abril y noviembre de 2023.

La metodología se basa en tres pilares:

  • Clasificación funcional: Las técnicas se agrupan en tres modalidades de restauración que reflejan distintos grados de intervención humana:
    • Restauración ecológica pasiva o natural: eliminación de presiones para permitir la recuperación autónoma.
    • Restauración ecológica activa o inducida: intervención directa para acelerar la recuperación.
    • Rehabilitación de agroecosistemas: mejora de la sostenibilidad sin cambiar el uso principal.
  • Adaptación a la cobertura actual: Cada técnica se vincula a coberturas de suelo específicas, asegurando su pertinencia ecológica.
  • Enfoque de servicios ecosistémicos: Las técnicas se evalúan por su capacidad de generar beneficios para las comunidades.

Cada técnica se presenta en una ficha técnica estandarizada que incluye:

Componente Descripción
Modalidad Indica si es pasiva, activa o rehabilitación de agroecosistemas.
Objetivo Define el propósito ecológico y/o productivo de la técnica.
Descripción Explica en qué consiste la técnica y su lógica ecológica.
Cobertura actual Especifica el tipo de uso de suelo o ecosistema degradado.
Actividades Lista detallada de las acciones a realizar.
Costos Desglose cuantitativo por actividad, insumo y equipo.
Servicios ecosistémicos Beneficios esperados: provisión, regulación, soporte y cultural.

Este formato permite a los planificadores y ejecutores seleccionar, comparar y presupuestar técnicas de forma transparente.

El PREPP introduce una metodología rigurosa para la estimación de costos, basada en precios de mercado 2023 y rendimientos de mano de obra validados en campo.

Estructura general de los costos

Los costos se desglosan en tres categorías principales:

  • Jornales: $13.50 USD por jornada.
  • Insumos: semillas, plantas, abonos, biofermentos, combustible.
  • Materiales y equipos: cercas, herramientas, alquileres, señalización.

Cada actividad incluye una Base del cálculo, por ejemplo:

  • “500 m²/jornal/ha” para limpieza.
  • “25 hoyos/jornal” para ahoyado.
  • “100 plantas/jornal” para resiembra.

A continuación, un ejemplo sintetizado de la Técnica 16: Ganadería bovina sostenible.

Actividad Unidad Cantidad Costo unitario (USD) Costo total (USD)
Limpieza de terreno Jornal 20 13.50 270.00
Siembra de forrajeras Jornal 10 13.50 135.00
Construcción de terrazas Jornal 5 13.50 67.50
Cercado Material - - 675.00
Plantas forrajeras Insumo 5,000 0.20 1,000.00
Total estimado ~$4,800 por hectárea

Nota: Los costos varían significativamente según la técnica. Por ejemplo, la restauración de manglar puede superar los $46,000 por hectárea, mientras que la regeneración natural asistida puede costar menos de $2,000 por hectárea.

El PREPP enfatiza que las técnicas deben adaptarse a la realidad local:

  • Adaptación ecológica, social y económica.
  • Equidad de género y participación de grupos subrepresentados.
  • Costos indirectos calculados a nivel del plan general.
  • Actualización de precios cada dos años.
  • Uso exclusivo de especies nativas consensuadas.

El PREPP 2024 constituye una guía técnica fundamental para la selección de especies en los procesos de restauración ecológica y rehabilitación de agroecosistemas en El Salvador. Su objetivo principal es orientar la elección de especies nativas y funcionalmente adecuadas de acuerdo con las condiciones ecológicas específicas de cada región, en particular la altitud, que determina el clima, la presión de uso del suelo y la composición natural de la vegetación.

Para ello se construyó un listado organizado en cinco rangos altitudinales:

  • 0–750 msnm (tierras bajas y submontanas)
  • 751–1000 msnm (submontano bajo)
  • 1001–1200 msnm (submontano alto)
  • 1201–1500 msnm (montano inferior)
  • >1500 msnm (montano medio y superior)

Para cada rango, se presentan especies propuestas con los siguientes atributos:

  • Nombre científico
  • Nombre común
  • Hábito (árbol, arbusto, hierba)
  • Beneficios ecosistémicos
  • Tipo de arreglo (permanente, provisional o semipermanente)
  • Densidad de siembra (individuos por hectárea y por manzana)
  • Distanciamiento final entre individuos

Características y enfoque del listado

  1. Priorización de especies nativas y funcionales: El listado prioriza especies nativas de El Salvador con valor ecológico, productivo o cultural. Algunas especies exóticas se incluyen únicamente cuando cumplen funciones específicas, y su uso queda claramente indicado.
  2. Diversidad de beneficios ecosistémicos: Cada especie se selecciona por los servicios ecosistémicos que aporta:
    • Fijación de nitrógeno (Inga spp., Gliricidia sepium, Dalbergia spp.)
    • Producción de frutas (Mammea americana, Spondias purpurea, Annona spp.)
    • Hábitat y alimento para fauna (Licania platypus, Muntingia calabura)
    • Madera de calidad (Swietenia macrophylla, Cedrela odorata, Quercus spp.)
    • Mejoramiento de suelos (Tithonia tubaeformis, Crotalaria)
  3. Arreglos dinámicos para restauración escalonada:
    • Permanentes: especies longevas que conforman el dosel maduro.
    • Provisionales: especies de crecimiento rápido que brindan sombra y protección.
    • Semipermanentes: especies de vida media para usos productivos mixtos.
    • Este enfoque acelera la sucesión ecológica y genera ingresos tempranos para las comunidades.
  4. Densidades y distanciamientos técnicos: Las densidades son altas en las primeras etapas (hasta 777 individuos/ha) y se reducen a 80–156 individuos/ha en las especies permanentes, permitiendo su desarrollo estructural a largo plazo.
Piso altitudinal Especies emblemáticas Beneficios clave Densidad (ind./ha)
0–750 msnm Swietenia macrophylla, Inga vera, Gliricidia sepium, Mammea americana Madera preciosa, fijación de nitrógeno, frutales, fauna 156 (permanentes) / 777 (provisionales)
751–1000 msnm Pinus oocarpa, Quercus skinneri, Inga oerstediana, Dalbergia salvadorensis Madera, hábitat, fijación de nitrógeno, especies amenazadas 100 / 777
1001–1200 msnm Cedrela monroensis, Quercus benthamii, Dalbergia melanocarpium Maderas finas, conservación de bosques nubosos 80 / 777
1201–1500 msnm Magnolia guatemalensis, Pinus maximinoi, Cupressus lusitanica Especies raras, ornato, madera en zonas frías 100 / 777
>1500 msnm Quercus skinneri, Pinus montezumae, Magnolia guatemalensis Conservación de ecosistemas de alta montaña, endemismos 100 / 777

Consideraciones técnicas y de conservación

  • El listado incluye especies amenazadas o en peligro de extinción, cuya propagación contribuye directamente a su conservación in situ.
  • Se promueve la diversidad funcional mediante la combinación de especies fijadoras de nitrógeno, productoras de frutos, maderables y melíferas.
  • La selección final de especies debe validarse localmente, con participación de comunidades y técnicos, considerando semilla disponible, conocimiento tradicional y objetivos del proyecto.